Qué llevar en la moto para no quedarnos tirados.

Usamos la moto en nuestros desplazamientos diarios, salimos con ella el domingo, viajamos con ella… Sea cual sea el uso que le demos disfrutamos con nuestra moto, pero un simple contratiempo, como un pinchazo, nos puede arruinar el día o ese viaje que habíamos preparado con tanta ilusión. Nos puede dejar tirados.

Una pipa de bujía en mal estado, la batería descargada o el mencionado pinchazo son averías simples, pero que pueden hacer que tengamos que llamar a la grúa y quedarnos sin posibilidad de seguir nuestro viaje.

Llevar siempre una sencilla dotación de herramientas y repuestos nos puede sacar de muchos apuros y hacer posible que podamos continuar con nuestros planes, llegar con nuestra moto a donde teníamos pensado.

Pero, ¿qué herramientas y repuestos conviene llevar? Es una buena pregunta. No tenemos mucho espacio para ir cargados con todo lo que puede hacer falta.

Pues todo depende. Depende de la moto que tengamos, de dónde queramos ir y de los conocimientos que tengamos sobre mecánica básica y el uso de herramientas.

No es lo mismo tener un scooter que una “erre” o una trail. Cada moto requiere más o menos herramientas para realizar una misma operación, como por ejemplo cambiar una bujía.

Si tienes una moto de dos tiempos seguro que alguna vez se engrasará la bujía y tendrás que cambiarla. Si además la moto es antigua tendrás que llevar casi de todo.

Tampoco necesitaremos lo mismo si vamos a hacer un viaje todo por asfalto que si vamos a meternos por pistas y senderos con una trail.

En cuanto a los conocimientos que tengamos, de poco nos sirve llevar herramientas si no las sabemos usar o desconocemos cómo acceder a elementos básicos como una bujía, un filtro o la caja de fusibles. Familiarizarnos con nuestra moto, saber dónde está cada cosa y cómo acceder a ellas es fundamental.

Teniendo estos factores en cuenta podemos anticiparnos a las posibles averías, lo cual ya es una ventaja para saber qué llevar.

Si la anticipación a las averías es importante, más aún lo es la prevención de ellas.

Para evitar quedarnos tirados lo primero de todo es mantener nuestra moto en el mejor estado posible. Revisarla cuando toca, seguir todos los puntos que se indican en el programa de mantenimiento de cada modelo. Cambios de aceite, filtros, bujías, puntos de engrase, etc.

Además hay que controlar el estado de los elementos que se desgastan con el uso. Ruedas, pastillas de freno, discos, sistema de transmisión, ya sea por cadena, correa o cardan, es importante fijarse en el estado de todo el kit. Mantener todo ello en buen estado reduce muchísimo las posibilidades de sufrir una avería.

Especialmente importante si nuestra moto es de transmisión por cadena es engrasarla periódicamente. Cada 500 kilómetros es lo ideal. Un buen consejo es engrasarla al llegar a casa. Así la tendremos lista cuando la vayamos a coger y evitaremos salpicaduras de grasa al haber dado tiempo a que esta penetre por los retenes.

También las transmisiones por cardan tienen su mantenimiento, si bien este es sencillo. Hay que cambiar el aceite de este cuando toca.

Otro punto importante es repasar de vez en cuando el correcto apriete de la tornillería, verificar que no se ha aflojado ningún tornillo debido a las vibraciones.

Con solo mantener la moto en condiciones ya tenemos mucho adelantado, pero no estamos libres de los pinchazos, de que se nos funda una bombilla… , cosas que ya son fortuitas.

Averías y contratiempos comunes

Comencemos por los pinchazos. ¿Cómo es nuestra moto?¿Las ruedas son tubeless o llevan cámara? Dependiendo de cómo sean necesitaremos un kit repara pinchazos u otro.

Para ruedas tubeless necesitaremos un kit repara pinchazos de esos que contienen unas mechas que se introducen por el agujero por el que se escapa el aire. Normalmente salen con instrucciones de uso y no es muy difícil utilizarlos, pero requieren algo de práctica.

Una buena idea es practicar con alguna rueda vieja a poner alguna de estas mechas, como si hubiésemos pinchado. No consideremos un gasto inútil hacer esto. Es más bien una buena inversión en experiencia.

Una vez me tocó reparar un pinchazo en la Pan European y gracias a haber practicado un poco pude realizar la operación con éxito. De hecho la rueda siguió tal cual hasta que la cambié por desgaste.

Si nuestra moto lleva cámaras en las ruedas necesitaremos un kit que incluya un spray repara pinchazos. En cualquier caso el kit debe incluir ampollas de aire comprimido para hinchar la rueda lo suficiente como para llegar a la gasolinera más cercana y darle la presión correcta.

Kit repara pinchazos y herramientas que suelo llevar. Admito que el compresor ya es mucho, pero tengo sitio de sobra y me gusta llevarlo. Así soy autosuficiente en caso de pinchar.
Todo, salvo el compresor, cabe bajo el asiento bien organizado.

Si tenemos una Vespa puede que pensemos: Esto no va conmigo, yo llevo rueda de repuesto. Pues tampoco hay que fiarse. Yo tengo una Vespa 200 y una vez pinché. Cuando saqué la rueda de repuesto resulta que estaba deshinchada, no lo había comprobado en mucho tiempo. Pude continuar el viaje gracias a la Guardia Civil, que pararon y amablemente se llevaron la rueda hasta una gasolinera y me la trajeron hinchada. Además se quedaron conmigo hasta que monté todo y pude seguir. Siempre les estaré agradecido.

Desde entonces compruebo periódicamente la presión de la rueda de repuesto en la Vespa.

No te fíes de la rueda de repuesto si no revisas la presión periódicamente.

Otra cosa en la que no solemos pensar y que nos puede traer quebraderos de cabeza es una simple bombilla del faro. Conviene llevar una de repuesto, aunque según el modelo de moto puede ser muy complicado cambiarla en ruta. Una solución si no tenemos lámpara para cambiar es poner la larga y regular el faro para que alumbre más bajo. De nuevo en algunas motos es una labor complicada, así que hay que conocer y familiarizarse con el sistema de alumbrado de nuestra moto. Tanto regulación como sustitución de lámparas. Es importante saber lo que llevamos entre manos.

Se puede dar el caso de que se rompa una sirga de embrague. A mi me ha pasado un par de veces. El espacio que ocupa una de recambio es mínimo, cuesta unos céntimos y no es muy difícil de sustituir. Basta con fijarse un poco en por dónde pasa y en cómo trabaja. La mayoría de las motos que utilizan este sistema llevan un cable de embrague sellado, pero si se rompe la sirga podemos sacarla y pasar una nueva por dentro de la funda. Para sujetarla a la leva del embrague bastará con un perrillo de sujeción.

La batería nos puede dar también una desagradable sorpresa si vamos a arrancar y descubrimos que está descargada. Sobre todo si la moto en cuestión tiene un peso considerable como para arrancar a empujón. No es lo más normal que llevemos unas pinzas de arranque en la moto, pero sí que deberíamos saber cómo conectarlas de nuestra batería a otra. Si sabemos hacerlo: Positivo con positivo y negativo con negativo, podremos ponerla en marcha en caso de que un buen samaritano con coche y pinzas nos ayude. Si además tenemos la suerte de que se trata de un motero que ese día va en coche nos echará una mano encantado.

Para cualquiera de las operaciones que hemos visto hasta ahora seguro que tenemos los benditos tutoriales de YouTube.

En cuanto a herramientas, normalmente con la dotación que sale con la moto podemos solucionar algún contratiempo eventual. No es que sean de gran calidad, pero cumplen su papel. En caso de no tenerlas por ser la moto de segunda mano o por haberlas perdido, podemos informarnos de las medidas de llaves y destornilladores y demás y hacernos con lo necesario para reponer el juego.

Más cosas que pueden pasar

A veces puede pasar que notemos fallos en el motor. Que la moto no tira…, que no va bien. Antes de darnos por vencidos podemos probar cosas. Por ejemplo, a mi me pasó cuando tuve la GS 500 algo así. La moto empezó a ir mal, perdía potencia. Paré y sonaba casi a monocilíndrica. Pensé que una bujía no producía chispa y se me ocurrió comprobar si las pipas estaban bien metidas y una de ellas, vete a saber por qué no lo estaba. Al ponerlas bien desapareció el problema. Muchas veces es así, una tontería nos puede llevar de cabeza, por eso está bien empezar a pensar desde lo más simple a lo más complicado.

No nos vamos a poner a desmontar el motor en el arcén de la carretera, pero podemos probar cosas así de simples.

Con la GS 500 me pasó también que después de llenar el depósito de gasolina, recogí la pata de cabra y al meter primera el motor se paraba como si no hubiese recogido la pata. Se me ocurrió lo más sencillo, que la pata no tocaba en el micro que da la señal de que esta se ha recogido y ahí estaba el problema. Por suciedad y grasa el micro no se movía bien y no hacía contacto. Moviéndolo un poco se solucionó el problema.

Otras veces la avería que se produce está relacionada con algo que hemos tocado al hacer el mantenimiento de la moto. Eso me pasó cuando tuve la GPZ 500. Arrancaba y al cabo de rodar un rato la moto era como si se quedase sin gasolina. Al abrir el tapón del depósito yo escuchaba entrar aire súbitamente. Resulta que desmonté el depósito y al montarlo había dejado obstruido el respiradero de este. Claro, caí en eso tras unas cuantas veces de pararse la moto. Son cosas que la experiencia te enseña y que es bueno ir contándonoslas de unos a otros.

Algo que me gusta llevar siempre y que es muy útil es un puñado de bridas de electricista. Con eso se puede arreglar casi todo con un poco de imaginación. Si además tienes sitio para llevar un rollo de cinta americana podrías incluso reparar un carenado en cualquier sitio.

Lo que hay que llevar no ocupa tanto como parece. El juego de herramientas, una bombilla, unas bridas, un rollo de cinta americana y un pulpo, todo eso cabe bajo el asiento de casi cualquier moto.

¿Y si no hay solución?

Esto no quiere decir que vayamos a ser capaces de solucionar cualquier avería que nos surja cuando vamos recorriendo mundo con nuestra querida moto. Una vez, en mis comienzos con mi querida Honda XL 125, nada más llegar a Palencia, después de haber recorrido toda la costa cantábrica saliendo desde Zaragoza, se gripó un rodamiento del cigüeñal. Ahí lo único que pude hacer fue mandar la moto en tren a Zaragoza. Entonces no tenía seguro de asistencia en viaje, ni existían los teléfonos móviles. Suerte tuve de que me pasó entrando en la ciudad y no por esos páramos castellanos que atravesé en pleno mes de agosto por la tarde.

Con esto muestro las ventajas que tenemos hoy en día. Podemos contratar un buen seguro de asistencia en viaje desde el kilómetro cero y podemos avisar a la grúa o a quien sea con el móvil. Tengamos preparado siempre este cartucho por si acaso. Un buen seguro y el móvil operativo por si nos hace falta.

Está claro que alguna vez no nos quedará más remedio que tirar de este último recurso, pero si llevamos un mínimo de herramientas y repuestos, con un poco de idea podremos salir de muchos atolladeros. Además nos sentiremos más que satisfechos al vernos capaces de resolver los problemas que nos surjan en nuestros viajes, cada vez tendremos más experiencia y podremos ayudar a algún compañero que encontremos en la carretera con algún problemilla.

No olvidemos que ser motero no es solo ir en moto.

Esta es mi idea de lo que conviene llevar y saber para no quedarnos tirados cuando tenemos alguna avería en moto. ¿Se te ocurre a ti algo más? Si es así cuéntanoslo en un comentario y así aprenderemos más todos.

Nos vemos en la carretera. ✌🏻

Dioni Salavera

3 comentarios sobre “Qué llevar en la moto para no quedarnos tirados.

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